Los Valores en la Elección de Escuela

En esta ocasión te traemos la Master Clase impartida por la pedagoga María Elena Pérez Martínez que fue parte de nuestra “Semana para encontrar escuela”.

Hola, soy María Elena Pérez Martínez, soy pedagóga, educadora musical, también trabajo con terapia familiar sistémica y mi vocación es educar en el amor, ¿Y qué tema más favorecedor para educar en el amor que la elección de una escuela? 

Agradezco muchísimo la invitación de los Rosely, de Skolar en esta semana que están planteando para que ustedes puedan tener material que les contribuya a esta importante elección. Y en verdad, lo miro así, lo miro como un acto de amor y de generosidad de los padres hacia sus hijos o de nosotros, porqque yo también soy mamá con mi esposo, de qué escuela elegimos porque la elección de la escuela tiene que ver con elección de su destino, tiene que ver mucho con su destino. 

Generalmente ocupamos al menos 17 años escolares donde vamos a estar en instituciones que van a contribuir en la formación de nuestros hijos y seguramente así lo hicieron también contigo y con toda la sociedad porque las escuelas son al fin y al cabo como este puente entre la familia y la sociedad. 

Hoy quiero platicarte más que como especialista quiero platicarte como mamá y bueno soy una mamá que pudo estudiar una carrera en educación, he tenido posibilidad trabajar muchas escuelas, afortunadamente, porque eso me han ampliado como la mirada de las metodologías, de la cultura educativa en general. Empecé a  trabajar a los 15 años y a los 18 años ya estaba dando clases. He sido maestra toda mi vida, y he podido también ocupar cargos como coordinadora, como directora y actualmente como asesora de varios colegios, y eso me permite tener esta mirada, como les decía, mucho más amplia, de diferentes contextos en diferentes realidades educativas porque cada escuela tiene una propia realidad educativa. 

Y yo quería hoy como enfocarme en la parte valórica del colegio que tú vas a elegir. Cuando hice alguna vez una formación en marketing que educativo, el especialista nos hablaba de cómo se comportan los padres de familia y nos decía que muy pocos hablaban, preguntaban o se interesaban en los modelos educativos. Y realmente me ha tocado vivir eso, si son muy pocos los papás que llegan, que te preguntan qué tipo de metodología la escuela, cuáles son como los autores de los que se basan, cuáles fueron los programas toman sobre los servicios, pero muy pocos, muy pocos, te preguntan sobre la filosofía y los valores que que maneja el colegio. Y desde mi perspectiva, es una de las cosas más importantes de observar, de meditar, de reflexionar.

Te dije que quería platicarte desde el lugar de mamá y yo como mamá lo que hice fue un gran acierto, lo reconozco como algo que si me encanta compartir, que las escuelas que elegí para mis hijos sentí que fueron las escuelas que contribuyeron sobre todo a lo que yo como persona no podía ofreceles tanto a mis hijos. Entonces, fue una experiencia realmente nutridora y enriquecedora.

¿Y qué es lo que no les puedes ofrecer? No les puedes ofrecer muchas cosas que los colegios sí ofrecen y esa es la parte más grandiosa de trabajar en equipo, porque al final lo que vamos a a ser es un equipo. No es que nosotros podamos entregar una responsabilidad de educar a los hijos en la escuela, nosotros vamos a complementar lo que la escuela ofrece con lo que nosotros en casa vamos a  seguir favoreciendo. Yo me acuerdo que cuando mi hijo entró a la preparatoria y en la entrevista le preguntaron: ¿Y cuéntame quién te ha educado? o ¿En dónde te has educado? Y generalmente los alumnos contestan pues en tal escuela, en tal instituto o en tal el colegio y la persona que está haciendo entrevista y la persona que le estaba haciendo la entrevista le dijo: “No la respuesta siempre es: en tu casa. La mayor parte de un educación, de tu formación viene de casa, nosotros solamente complementamos”. 

Creo que esa es la misión, la escuela viene a fortalecer tu proyecto educativo como padre de familia. Por ello es muy importante conocer el tipo de filosofía valórica que maneja el colegio, porque como te contaba yo, mi primer trabajo fue muy pequeña, a los 18 años pero me marcó mucho porque entré a trabajar a un sistema Montessori y yo no conocía sistema y cuando entré al colegio y vi la metodología, realmente me enamoré de la  metodología me enamore de la filosofía porque una de las cosas que más hacía o que hace esta metodología es respetar. 

Y me di cuenta en ese momento y lo sigo sosteniendo que no hay escuelas perfectas,  no existen las escuelas así como no existimos los padres perfectos y no existimos o no existen las escuelas perfectas porque tiene que ver mucho con el niño y con una familia. Yo observaba que el sistema en sí mismo era muy eficiente tenía bases teóricas, tenía bases neurológicas, tenía bases muy sustentadas y sin embargo no era suficiente para que los niños pudieran ser exitosos en la metodología. Lo que a mí me…lo que yo más bien fui concluyendo fue que tenía que ver mucho más con la coherencia de casa, con la coherencia de la escuela. Si estas dos coherencias se complementan, entonces el niño es exitoso, el niño lo logra bien, el niño lo logra de hecho muy fácil, pero si la filosofía valórica no es coherente con la filosofía valórica y metodológica de los colegios que se eligen, a pesar de que sean muy buenos, al niño le puede costar mucho más porque siempre va a estar como entre estas 2 lealtades: lo que me dicen en la casa y lo que me dicen en la escuela. 

Entonces, me ha tocado mirar todos estos años cómo hay niños que se quedan en medio de estas dos esferas y empiezan como a tener muchos más problemas de integrar la información de manera sencilla, fortalecedora y a veces tienen que estar del lado de la familia o del lado escuela. Y eso para el niño es muy difícil. Entonces, por ejemplo si yo tengo unos valores y creencias religiosas que no son compatibles con la escuela que elijo, para el niño va a ser muy difícil. Si yo tengo una escuela voy a  hablar al revés, si yo tengo escuela donde tiene una metodología, una concepción o un sistema filosófico de inclusión y yo no soy incluyente por lo que sea, entonces al niño le va a costar mucho, porque si yo no voy a estar dispuesta por ejemplo a invitar a todo el salón sino voy a invitar como selectivamente en un colegio donde se está aperturanto la inclusión, entonces voy a ir contra y a veces no nos ponemos a pensar cómo podemos ir en contra del colegio que hemos elegido, o cómo el colegio puede ir en contra sin darse cuenta de lo que en la casa se está postulando como axiológicamente como una jerarquía de valores importantes a seguir. 

Esta coherencia entre lo que yo pienso de la vida, entre lo que yo valoro de la vida y lo que la escuela valora de la vida, si entra en sintonía, va a favorecer un desarrollo complementario, integral y fortalecedor para nuestros hijos. Y por ello me parece tan importante, que cuando tú estés mirando opciones si te detengas a pensar qué lo que más te interesa que la escuela te contribuya. 

Porque al final de cuentas va a haer muchas ofertas, pero la mejor va a ser en la que tú com adulto te sientas muy agusto. Me he tocado mirar que los niños están felices en la escuela, pero que cuando el papá o la mamá no está, el niño, incluso cuando se le pregunta: ¿Pero tú cómo te sientes? Y la mamá está presente, va a empezar a decir: “No pero yo no me siento tan bien por esto” y va a repetir lo que la mamá dice. Y cuando tú lo observas en el día a día ves que está disfrutanto, ves que no hay ninguna dificultad, pero si mal esa confianza si no hay esta complementariedad y si yo no me siento en coherencia, entonces puede ser un poquito más complicado. 

Por ejemplo, si yo te cuento un poquito de muchos de los casos que me ha tocado mirar, pero por ejemplo si yo estoy a favor de del respeto de la personalidad, de esta búsqueda de identidad personal y para mí no es relevante si mi hijo que es varón, tiene el pelo corto, tiene el pelo largo pues entonces hay que buscar una la escuela así. Porque si tu hijo va a traer el pelo largo, pero el reglamento del colegio que elegiste es que todos los niños  tienen que estar incluso medido de cómo se tienen que cortar el cabello, entonces van a entrar en unas dificultadoes donde en verdad es impresionante cómo ocupamos tiempo en este tipo de desajustes valóricos que hay entre las familias y la escuela, mucho más que la atención académica que se les puede dar a los pequeños y que pueden pueden aprovechar. 

Si hay temas que de repente vemos como temas sutiles se vuelven como muy priorizantes a la hora del día a día si no son atendidos adecuadamente. Entonces, mi invitación es en verdad a sentir desde tu corazón, no desde tu mente; primero reconocer quiénes son como familia, qué valores son los que más les mueve y después conocer profundamente a tu hijo, y saber si esa metodología, si esa filosofía que va a venir a sumar a él y a ustedes como familia o en algún momento se va a encontrar o contraponercon ustedes como familia y no es algo que los niños por sí mismos pueden decidir, qué escuela. 

Me tocó también observar varias veces como familias le preguntaban a niños de 3 añotos: ¿Te quieres quedar aquí?, ¿Te gusta esta escuela?, y bueno pues un niño de 3 años no tiene las habilidades para poder tomar estas decisiones. Esta decisión tiene que ser tomada por el adulto con esta conciencia de que lo que estamos eligiendo va a sumarle mucho a lo que piensa, que va a favorecer la personalidad, el desarrollo integral, la parte académica, la parte social, pero sobre todo en la parte afectiva, porque te puedo asegurar que muchos de los contenidos que se miran en la escuela se olvidan, pero lo que se siente estar en un lugar, nunca se va a olvidar. 

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