5 consejos para descubrir los talentos de tus hijos

Te compartimos esta Master Clase que fue parte de nuestra “Semana para encontrar escuela” con la psicóloga Mariana Mendoza Prieto.

¿Cómo puede lograr mi hijo el éxito? ¿Cómo podemos alcanzar si es que el éxito es la meta? Y es una pregunta que se ha hecho cada vez más relevante. Si nosotros recordamos la plática de Steve Jobs acerca de que lo más importante del mundo es la pasión, el encontrar lo que te apasiona y seguirlo; bueno tenemos como esta idea, ¿no? Pero de pronto los chicos cuando hablamos con ellos, sobre todo en secundaria, se preguntan mucho: Bueno, ¿Y qué es eso de la pasión?, ¿Cuál es la clave para encontrarlo? Y después a habidor una serie de analistas y de preguntas en el mundo acerca de si es realmente eso el punto que debemos buscar para que nuestros hijos alcancen el éxito.

Otra pregunta que nos hacemos como papás es: ¿Bastará con que mi hijo elija una carrera del futuro y con ahínco trabaje forzosamente para alcanzar las mejores calificaciones? ¿Con eso bastará para que tenga un futuro brillante? Tanto analistas y especialmente los economistas nos hablan de que no necesariamente. No necesariamente con una carrera del futuro o con únicamente la pasión nuestros hijos van a tener este futuro brillante que nosotros deseamos para ellos. Entonces, ¿Cuál es el punto? 

La cuestión aquí está en que el talento deberá sumarse a algo que amo hacer más esta parte de disciplina y esfuerzo para lograr lo que yo quiero. Para llegar a este punto es importante entonces saber que es un talento. Si buscamos la definición del talento en el diccionario encontramos que el talento es esta especial capacidad intelectual para hacer algo de manera adecuada o rápida y también tiene que ver con la actitud es decir es algo innato algo que me ayuda a realizar actividades rápidamente pero si esto es algo con lo que yo nazco, ¿Cómo puedo saber cuando realmente estoy teniendo un talento?, ¿Qué cosas debo realizar para ayudar también a mi hijo a descubrir estos talentos? Incluso a preguntarnos: ¿Todos tenemos talentos? La respuesta es sí pero antes de continuar hay algo que tenemos que preguntarnos: ¿Qué tiene que ver los talentos de mis hijos con los míos? 

Por qué te hago esta pregunta y es porque te hago esta pregunta y es que es algo muy relevante. Cuando nosotros tenemos un pequeño en nuestras manos, ese pequeño antes de llegar a nuestras manos estuvo en nuestro en nuestra cabeza en nuestro corazón nuestros niños cuando nacen llegan totalmente cargados de expectativas estas expectativas que son mis deseos, mis sueños, aquello que yo soñé que iba a ser mi hijo desde antes de nacer, incluso desde antes de ser concebido, es una carga muy grande hay cosas que no le pertenecen, cosas que son mías. 

Antes de continuar para buscar el talento de mis chicos tengo que pensar qué significa para mí ese talento, dónde están mis talentos, hubo alguien que los alimentó, hubo alguien que me los cuartó y nos lastimó, hay talento que siguen en mí que no me he dado cuenta, y si eso están ahí que he hecho con ellos. Preguntarnos esto nos ayudará a separar los talentos que son nuestros de los talentos de nuestros hijos, pero sobre todo de trabajar con estas expectativas con las que nosotros estamos llenando a nuestros hijos. 

Cuando nosotros tenemos demasiadas expectativas al respecto lo que estamos haciendo, seguramente, no es fortaleciendo el talento de mi hijo, sino desarrollando habilidades en ellos que para mí son importantes. Porque tienen que ver con los talentos que yo tuve o que no fueron alimentados de manera adecuada. 

Entonces, te traigo hoy es 5 consejos que quiero ofrecerte para que puedas trabajar los talentos de tu hijo, no los tuyos; de tal manera que, conforme lo vayamos trabajando los vayas integrando a el día a día, tu hijo pueda sentirse seguro los conozca y alcance a esta parte de lo que trabajamos como el “futuro brillante”. 

Observa a tu Hij@

Entonces, el primer punto es: observa, observa a tu hijo obviamente para poder observar a tu hijo lo primero que tienes que hacer o que yo te recomiendo es limpiar tu mirada limpiar tu mirada de mis talentos. Es decir, cuando observo a mi hijo si yo traigo mis expectativas o traigo estas ideas de las que estábamos hablando hace un momento tengo la idea de que en él voy a encontrar aquello que estoy buscando y entonces de pronto ves: “Ah mira ya se movió de cierta manera”, “O mira está haciendo esto y eso representa el que va a ser una gran bailarina” o “va a ser un gran cantante”; y entonces de pronto estamos llenando de expectativas esa mirada.

Entonces, lo primero para poder observar a nuestros hijos de manera adecuada es limpiando nuestra mirada y viendo desde lo que observo sin expectativas o sin esta idea de lo que yo soy bueno, en lo que a mí me gusta, limpiar mi mirada y ver tal cual el talento que surge naturalmente de mi hijo. Todos los chicos tienen talentos, sólo basta saber mirarlos de forma adecuada. 

Una vez que ya observé a mi hijo me gustaría también plantearte que esta observación, pensamos que observar es sólo mirar. Entonces, cuando observamos pensamos en la mirada, pero observar también es observar con los ojos, observar con el corazón, observar con la mente, observar con los oídos, escuchar, mirar o ver cómo se está moviendo cómo trabaja con los demás. 

Explorar

Una vez que ya observé y he estado observando a mi hijo en cómo se relaciona, cómo trabaja, qué le gusta el punto número 2 es explorar y aquí es donde entra la situación más complicada. Explorar significa darle la oportunidad a tu hijo de vivir cosas que naturalmente yo no le ofrezco. Nosotros como seres humanos ofrecemos aquellas cosas en las que somos buenos porque obviamente a muy pocas personas les gusta explorar aquellas zonas oscuras, aquellas zonas en las que no hay como grandes ideas previas. Entonces proveerle a tu hijo de cuestiones y situaciones novedosas que generalmente no pide, cosas contrarias a las que a mí se me ocurren, eso puede ayudar a descubrir esa parte del talento. 

El explorar implica también el que preguntas a otras personas observes a otras personas a otras familias como lo están haciendo. De tal manera que le puedas ofrecer cosas que jamás se te hubieran ocurrido algo importante aquí es también distinguir cuándo estamos hablando de talento y cuándo estamos hablando de carácter. El talento tiene que ver con habilidades naturales con aquellas cosas que hago fácil rápido y bien y con las que nací. La parte del carácter también tiene que ver con algo natural es la forma en como tu hijo se relaciona con los demás, consigo mismo, cómo se comunica, cómo toma decisiones, cómo se enoja, cómo elige qué es lo que tiene, cómo aprender esta forma de cómo aprender, cómo comunicarse como que tanta energía gasta cuando está solo, o cómo es su energía cuando está con los demás se va convirtiendo poco a poco esto llamado carácter se va convirtiendo poco a poco en lo que denominaremos personalidad. 

La personalidad se va a instalar cuando los chicos tengan entre 11 y 13 años entre los 11 y los 13 años, a partir de esa esa edad tú ya vas a poder mirar en tu hijo cómo va a hacer o cómo se va a comportar en un futuro. Esta parte de la personalidad es muy interesante porque toda esta cuestión de cómo se comporta, cómo toma decisiones, cómo piensa, cómo elige las cosas que están a su alrededor van a ser bastante estables una vez que ya se instala entre los 11 y los 13 años, difícilmente va a cambiar. Y esta personalidad sumada con el talento mas motivación intrínseca es decir aquello que me mueva hacia adelante y sobre todo disciplina harán que se conforme lo que denominamos vocación. 

La vocación es entonces la suma del talento más la personalidad más la motivación y entonces, estaríamos hablando ya de una línea hacia la vocación. Por eso es importante que tu hijo pueda explorar situaciones o cuestiones que son contrarias o diferentes a las que a ti se te puedan llegar a ocurrir. Llevamos entonces 2. Uno: observa tu hijo con esta mirada limpia, Dos: explora sus talentos a través de actividades que no son generalmente comunes o actividades que estamos todo el tiempo teniendo. 

Deja que se equivoque

El punto número 3, que me parece muy muy importante es: Permite que se equivoque”. Esta parte del error no es algo que sea muy común o que permitamos a nuestros hijos tener. Resulta que como papás de pronto tenemos la idea de que nuestros hijos no deben tener ningún error, que no debe fallar y entonces estamos trabajando forzosamente con todos los talentos que tienen y les damos la idea errónea de que el hecho de fallar o de equivocarse hace que no seas bueno, que no seas el hijo que estoy esperando y entonces los chicos con tal seas de llenar mis expectativas hacen todo lo posible por no fallar y en este evitar el error caemos en cosas muy comunes. 

Por ejemplo, tenemos un pequeño talento de música y entonces nuestro chico tiene esta idea de que si voy a ser músico y empieza y tú lo motivas incentivas y de pronto llega a la clase de música y obviamente él quiere tocar una canción y lo ponen a solfear y entonces lo hace mal o tiene que volver a hacerlo o la técnica le está costando mucho trabajo y te dice ya no quiero ir. Su pretexto de me aburrí o es que no es lo que yo esperaba ya no va y entonces el papá en ese momento se pone en esta situación de “híjole es que ya no quiere hacerlo” y entonces desistimos y este desistir también implica no solamente el no fallar sino el “sí lo sigo intentando tal vez no sea tan bueno como mis papás esperan”. 

Enseñarle a nuestros hijos que el error es causa de aprendizaje es algo fundamental, en el momento en que fallas preguntar qué aprendiste y detenernos con este amor es decirles: “esto que estás aprendiendo es a veces más importante incluso que el haberlo hecho bien a la primera”. A veces esto se contrapone un poco con la parte de cuando tengo hijos muy talentosos por qué por qué se les hace tan fácil que a veces la disciplina no está a la par, tenemos que ayudarles a aprender el talento aún cuando ya está ya no identifique si no se cultiva si no se trabaja con esfuerzo se diluye, se pierde porque los talentos como las habilidades sino las trabajo constantemente se van a perder. 

Entonces, enseñarle a mi hijo que puede equivocarse es un aprendizaje importantísimo. Actualmente, tenemos mucho esta idea o yo he notado que hay algunos papás que tienen esta actitud de ser “padres aplanadora” es decir, quitando obstáculos sabes vamos pasando y las quitando piedras para que los chicos puedan caminar sin ningún obstáculo, pero el punto aquí es cada obstáculo que mi hijo necesita o tiene frente le va a ayudar a aprender mejor y aquí me gustaría darte una idea bien interesante ¿Recuerdas cómo aprendiste tú a andar en bicicleta? Cuando un chico aprende a andar en bicicleta al principio es el terror porque tienes que aprender a avanzar tienes que aprender cómo equilibrar tu cuerpo como como moverte al mismo tiempo que miras al frente y toda esta experiencia te la puede explicar le puedes decir a tu chico cómo hacerlo pero no lo va a decir hasta que se sube a la bicicleta y tu hijo nunca va a aprender a andar en bicicleta si no lo sueltas. 

Y este soltar implica también una actitud muy positiva, muy nutritiva que implica dejar que se caiga, que se levante y que vuelva a andar. Si yo no lo suelto nunca va a aprender a andar en bicicleta. Esta parte de la bicicleta es algo que nos puede ayudar a entender como analogía de cómo está esta parte de los errores que llevamos entonces 3 ideas: observar a nuestro hijo, explorar situaciones que no son las lógicas o las que a mí se me ocurrirían cómo no lo que necesita mi hijo para explorar sus talentos y el punto número 3 es el error como oportunidad de aprendizaje. 

No lo llenes de actividades: deja que se aburra

Hay un punto que me parece fundamental que es el siguiente actualmente los chicos tienen demasiadas actividades cuando tengo niños de 3 añitos 5 añitos que se la viven y se la pasan todo el tiempo en actividades. Estos excesos de actividades lo único que genera es cansancio y este cansancio provoca que los talentos se vayan diluyendo de la misma manera o incluso que llega un punto en el que el que verdaderamente podría convertirse en la vocación de mi hijo desaparezca por la cantidad de actividades que le puse a hacer. 

¿Cuántas actividades son demasiadas? Si tu pequeño no tiene oportunidad de jugar, si no tiene oportunidad de hacer sus actividades escolares porque incluso he llegado a ver momentos en los que los chicos tienen tantas actividades que ni siquiera tienen la oportunidad de hacer su tarea llegan a las 10:00 de la noche a casa, tratan de hacer la tarea y siempre están desvelados. El punto número 4 es no lo no lo llenas de actividades permite que se aburra. El aburrimiento es una gran oportunidad para descubrir talentos; si yo no me aburro entonces, no tengo la posibilidad de saber en qué soy bueno. Tal vez tú ya le diste una actividad porque viste que él tenía este talento, nuevamente regresamos al punto número 1: ¿Estás seguro que su talento?, ¿No será que le acercaste demasiado las cosas que querías que hiciera? 

Aquí la más importante es: permítele aburrirse. El aburrimiento no es malo, al contrario, una mente aburrida permitirá o generará creatividad pero sobre todo, explorarse a sí mismo. Esta parte te la recomiendo muchísimo dale oportunidad a tu hijo de aburrirse. Quitarnos esta sensación de prisa: “es que si no lo hace en este momento entonces no va a trabajar su vocación como debería”. No necesariamente, hay vocaciones que se descubren un poco más grande, ya que la personalidad se estableció. No es necesario convertir a nuestros pequeños hijos en pequeños Mozart, cuando el talento es tan extraordinario, tan grande se va a notar y no es necesario tener prisa. 

Esta parte sí te la recomiendo muchísimo, porque de pronto pareciera que todo todo queremos que sea rápidamente. Entonces, quitarles actividades, permitirles que se aburran a la par que exploramos situaciones diversas va a ayudar a que puedas descubrir más fácilmente el talento de tu hijo. 

Escuchar

El siguiente punto que me parece también muy importante es: escuchar. Escucha a tu hijo abiertamente cuando nosotros hablamos generalmente o hablamos con nuestros niños solemos omitir la parte de preguntarle, o las preguntas que hacemos no son preguntas no sé si has preguntado pero es algo así como: “¿Verdad que te la pases muy bien en tu taller?” y a veces esa no es una pregunta, no tiene respuesta, es una pregunta retórica.

Hacemos este tipo de preguntas muy frecuentemente con los chicos, cuando hacemos preguntas, cuando no simplemente hablamos y hablamos y no escuchamos a nuestro hijo. Escuchar te va a permitir realmente saber cómo se siente que le gusta que no le gusta. A veces no queremos escuchar porque nuevamente nos duele el corazón de pensar que nuestro hijo no quiere o no le gusta aquello que tanta ilusión me hace a mí, pero es importante escucharlos. 

Un tip que te doy es hacer preguntas muy abiertas que enriquezcan la idea de escuchar tiene que ver con preguntar diferente a “por qué”. No preguntes “por qué”, la pregunta porque no tiene respuesta, es una mala pregunta. Pregunta “qué”: “¿Qué te gusta de lo que haces?”; pregunta “cómo”: “¿Cómo hacen las cosas en el taller?”; pregunta qué te gusta qué no te gusta; “¿En todo lo que hiciste la última vez te pareció lo más interesante?”, “¿Aquello que estás viviendo que le cambiarías?” “¿Hay algo en el taller que no te agrada?”. Eso te va a permitir realmente saber qué es lo que está pasando con tu hijo. 

Muchas veces pasa que es que ya no quiero ir porque me aburro y entre que el corazón te duele porque “no, yo creí que era tu talento” y el quedarnos con esas pura idea no nos permite preguntarnos: “¿Qué te aburre?”, “¿Qué no te gustó?”, “¿Qué necesitas diferente?” y este tipo de preguntas para que podamos escucharlos mejor. 

Aquí te vengo a presentar también un concepto que me parece importante plantear no se llama “disonancia cognitiva”. La disonancia cognitiva es muy común y muy poca gente la conoce con este nombre, pero segura de que te va a quedar muy clara. Son preguntas que hacemos de pronto que tienen también un sesgo es como: “Elige lo que quieras, puedes elegir entre kick boxing y bailar ballet, ay pero se ven tan bonitos los tutús. Yo recuerdo qué tanta ilusión le hace a tu abuela verte en tutú, pero elige lo que quieras”. Esta no es una elección abierta. Entonces, eso es justamente lo que denominamos disonancia cognitiva: no me estás permitiendo elegir ya tienes un sesgo, ya tienes una idea pre-establecida o pre-determinada y además viene con esta parte como cierto chantaje emocional y entonces obviamente que no tengo opción para decidir. 

Escuchar significa romper con esta disonancia cognitiva y verdaderamente abrirte a lo que tu hijo quiere decirte. Estos 5 puntos me parece que son muy relevantes para que puedas descubrir el talento de tu hijo. Quiero decirte que todos los niños tienen talentos y todas las habilidades pueden desarrollarse. La diferencia entre un talento y una habilidad es que el talento ya se trae es algo natural es algo casi con facilidad un talento que además se fortalezca con disciplina se convertirá en una habilidad extraordinaria y que aunada a la personalizad a la motivación, con disciplina y  esfuerzo será ya una vocación. 

Pero hablando de una vez algo que también te recomiendo es esta parte de él explorar situaciones que no son tan como las mías, como lo que me encanta tiene que ver también con 3 estilos que como me acerco al aprendizaje. Estos 3 estilos de habilidad que pueden ayudar a explorar un poquito más, sobre todo en niños muy pequeños, ciertos talentos que no están en mí o que definitivamente yo no he desarrollado o no me gustan. Proveer a tu hijo de actividades que tengan que ver con estas habilidades le va a ayudar muchísimo. 

3 estilos de habilidad

Figurativo

La primera es “figurativo”. Si yo le proveo a mi hijo actividades figurativas le va a permitir explorar las cuestiones con su cuerpo, ¿Qué es lo figurativo? todo lo que tiene que ver con sonidos, con formas, con sabores, cantar, bailar, hacer actividades con las manos, construir cosas, proveerle colores, dibujos, formas. Eso me va a permitir observar la parte de habilidades figurativas. 

Simbólica

Proveerle también la parte simbólica es darle ejercicios que tengan que ver con todo lo que tiene que ver con números: números, matemáticas, dados, juegos de mesa que tengan billetes, que tengan tableros, que tenemos que avanzar con dados, todo lo que tenga que ver con números te va a permitir también desarrollar esta parte simbólica. 

Semántica

La parte semántica tiene que ver con palabras y conceptos. Las palabras y los conceptos también se pueden desarrollar a través de muchas actividades como juegos de basta, por ejemplo aprendernos poemas, el contarnos chistes, el leer; leer en familia es una actividad maravillosa que va a poder desarrollar esta parte semántica. 

¿Por qué te insisto en desarrollar estas 3 áreas y que además se haga de forma equilibrada? Porque además de los talentos, un chico con habilidades se siente siempre que puede hacer las cosas mejor desarrollar las habilidades de mis hijos ayudará a enriquecer sus talentos y además a proveerle una estructura mucho más enriquecida de trabajo. Este tipo de cuestiones y de habilidades le va a permitir entonces no solamente tener los talentos naturales, sino también actitudes que puede ir agregando a estos talentos.

Regresamos un poco al concepto de la bicicleta. Si tú quieres que tu hijo realmente pueda alcanzar sus logros y sus metas necesitamos tener esta analogía bien clara. No solamente soltarlo para que él pueda hacer las cosas de la manera adecuada sino también pensar dónde tengo que estar. Si yo estoy enseñando a andar en bicicleta no puedo ir a la par de mi hijo, porque finalmente va más rápido, va en una bicicleta. Entender y respetar el camino de tu hijo como su camino propio le va a ayudar muchísimo más que proveerlo de 1000 actividades en la tarde. 

Estar cerca, pero tampoco estará delante de él quitando obstáculos, porque lo detienes porque no puede ir a la velocidad que tendría que ir o que podría ir. Entonces, no estar adelante ni estar a un lado, es importante estar cerca. Sabemos que se va a caer, es normal y está bien porque el error es causa de aprendizaje. Estar cerca, motivarlo en el error, ayudarlo a levantarse y volverlo a dejar ir. Esta es la manera más adecuada para que pueda realmente vivir lo que le toca vivir, con muchísimo respeto, sobre todo con mucho amor. 

Esta parte de la disciplina es algo que no vemos constantemente me toca ver que muchos chicos desisten de sus actividades en la primera de cambios, en un primer momento en el que se ponen duras las cosas y un talento no es suficiente cuando hablamos del futuro brillante, estamos hablando justamente de este ejercicio constante de saber qué lo que yo soy y de lo que yo tengo bien me va a ayudar a alcanzar mis metas pero sobre todo si tengo esfuerzo y disciplina y combino todo, entonces en esta parte mi recomendación final es seamos muy respetuosos del futuro de nuestros chicos, motivemos siempre; las porras y los aplausos son importantes pero en exceso tampoco son buenas, el que nuestros niños aprendan a reconocer sus errores y avanzar su propio camino lo ayudará a que su futuro, y más allá del futuro, que su presente también sea brillante. 

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