¿Qué pasa si mi hij@ no juega?

EL JUEGO ES FUENTE DE APRENDIZAJE

Los niños juegan por naturaleza, pero el juego requiere tiempo, espacio y oportunidades. Al no jugar inicialmente perderá autonomía que es aprender por sí mismo, no desarrollará madurez emocional y adaptación social. Pues al jugar el niño comprende sus límites y sus alcances emocionales, se enfrenta a riesgos, libera tensiones y desarrolla justamente la parte social emocional que es tan importante en las relaciones posteriores.

Un problema fundamental son los niños “agenda” estos chicos en los que las actividades están completamente programadas, que no se les permite la recreación o el tiempo libre que trabajan de manera permanente y sin la sensación de alegría y libertad que se les implanta la idea de “no tener tiempo para jugar”.

Es impresionante la cantidad de niños que actualmente te dicen “no tengo tiempo” Y es triste porque pierden ese espacio maravilloso y productivo que es fuente de creatividad. Un niño que no juega invariablemente perderá el sentido de curiosidad y creatividad.

Hay un libro genial llamado Momo de Michael Ende en el que el autor hace alusión al juego, su importancia y la relación con el tiempo ¿En qué momento se comenzó pensar que el juego en lugar de contribuir a las habilidades es una pérdida de tiempo? Yo pienso que tiene que ver con la percepción de “productividad” que tenemos “todo lo que no genere dinero, no vale”. Pero la esencia de nuestros niños se manifiesta a través del juego. Sin la alegría de jugar se percibe en ellos este proceso de amargura, de mal carácter, de tristeza que se convierte posteriormente en retroceso o inmadurez emocional.

La creatividad y la imaginación son la clave de la resolución de problemas. Sin imaginación no puedo leer, no puedo crear y por lo tanto difícilmente aprenderé por mí mismo.

Si no juego pierdo la capacidad de autoaprendizaje.

No poder hacer las cosas por sí mismo hará a los chicos poco tolerantes a la frustración, al aburrimiento, dicha tolerancia les permite avanzar hacia la independencia y la autogestión.

HASTA CUANDO JUGARÁ MI HIJO

Tu hijo jugará toda la vida, un niño que juega y sabe la importancia del juego será un adulto que juega, una persona que buscará su salud emocional y que podrá ser creativo para toda la vida. ¿Por qué no jugar siempre?

Esto nos lleva nuevamente a la cuestión del tiempo ¿Se pierde el tiempo al jugar? En absoluto, el juego hará mucho más productivo el tiempo, abrirá nuevas posibilidades. Llevará a salirnos de la caja. Sabemos que tanto la innovación como la creatividad y la flexibilidad son destrezas y habilidades que el foro Económico puntea como algunas de las más importantes para el siglo XXI. Uno no puede ser creativo, innovador o flexible si no se da la oportunidad de jugar.

Michel Ende dice “La fantasía no es una forma de evadirse de la realidad, sino un modo más agradable de acercarse a ella.”

Ahora hay muchos tipos de juego, está el juego libre, el juego simbólico, recreativos, de mesa, etc. Todo juego es causa de aprendizaje, como vieron anteriormente el juego requiere esta característica de libertad, de alegría intrínseca.

HABILIDADES QUE SE PIERDEN O NO DE DESARROLLAN

Imaginemos que la mente es una selva intrincada, llena de árboles y arbustos. Cuando juego abro caminos en mi mente. Esos espacios se pueden ir abriendo con la alegría y después podrás “caminarlos” por medio de ejercicios “serios” en la escuela, lo que te dará velocidad y calidad en el aprendizaje de contenido o desempeño de actividades.
Si el niño no juega además de la parte emocional que ya hablamos también pierde la posibilidad de desarrollarse fácilmente y con alegría.

Características socioemocionales que se observan en niños que no juegan:
Timidez, mal carácter, inmadurez emocional, poca tolerancia a la frustración, poca flexibilidad, dependencia, dificultad para relacionarse.

En cuanto a las intelectuales me gustaría explicar las habilidades que se trabajan cuando jugamos juegos de mesa. Existen 3 estilos de habilidades: FIGURATIVAS, son los juegos que tienen formas, figuras, colores, como los palillos chinos o el jenga. Estas habilidades se pueden notar posteriormente en el colegio en la velocidad de lectura, la comprensión de los cálculos en ciencia o la precisión en el manejo de programación o actividades tecnológicas.

SIMBÓLICAS, son los juegos que contienen números, monedas, dados. Como el Rummy, el UNO o la baraja inglesa. Se pueden notar en actividades del colegio como la mejora en el cálculo matemático, la precisión en la resolución de problemas, la mejora en la evaluación de datos.
SEMÁNTICAS. Juegos de palabras y textos, como el basta, el dixit, el maratón. Al jugarlos se pueden observar mejoras en la comprensión de textos en la escuela, la redacción, la calidad de mi análisis en la lectura.

Cualquier juego de mesa desarrollará tanto las habilidades socioemocionales como las intelectuales, el problema está en que cuando en casa un juego de mesa los padres de familia no quieran sentarse con sus hijos a jugar. No hay momento más genial para un chico que compartir un momento de juego en familia, reirnos juntos, ganar, perder y aprender con alegría.

No te pierdas nuestra entrevista sobre la importancia del juego en los niños con la autora de este material, Mariana Mendoza Prieto.

Redacción por

Mariana Mendoza Prieto
Licenciada en Psicología Educativa graduada de la Universidad Autónoma del Estado de México
Cuenta con 17 años de experiencia en el ámbito educativo.
Coordinadora de Programas Estratégicos en el Colegio Cultural Terranova.
Experta en el desarrollo de habilidades cognitivas.

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