Salud vs. Educación: A poner en la balanza

A estas alturas del año, de la pandemia y del ciclo escolar es complicado saber qué sigue ahora, en qué nos enfocamos…el cansancio, el estrés y el hartazgo que nos ha provocado el encierro nos ha hecho preguntarnos si verdaderamente vale la pena seguir tomando las clases en línea o buscar otra alternativa para nuestros pequeños. Sin embargo, el seguir o no en la escuela es sólo uno de los temas en los que deberíamos pensar en estos momentos, la verdadera pregunta es: ¿Nos estamos enfocando en lo que verdaderamente importa ahora?

No podemos quitarle su respectivo peso a la educación académica de nuestros hijos, porque ir a la escuela les da herramientas esenciales para su vida profesional, social y personal, pero esto no quiere decir que ir a la escuela y sacar buenas calificaciones sea lo único que importa. Debemos ser más analíticos y conscientes sobre la situación y evaluar todo lo que le está pasando a nuestro pequeño desde todos los aspectos de su vida: ¿Cómo se están desempeñando en la escuela?, ¿Qué está sucediendo con la rutina familiar?, ¿Cómo está nuestra situación económica?, ¿Qué tantas actividades extracurriculares tienen?, ¿Estas actividades le ayudan a distraerse? Hacernos estas preguntas y verdaderamente estudiar a nuestro pequeño nos ayudará a saber dónde poner nuestras prioridades.

Si nuestro pequeño está bien en la escuela, pero lo vemos cansado, estresado y frustrado, busquemos la manera de aliviar ese estrés con actividades extracurriculares, más tiempos de descanso, etc. Si notamos que se está distrayendo demasiado y no está aprendiendo los temas de manera virtual, quizás sea momento de buscar que vaya a la escuela de manera presencial para que aprenda y verdaderamente aproveche su formación académica. 

Cada niño es diferente y su desarrollo en cualquiera de las áreas de su formación será más lento o rápido que otras personas, por esto debemos de tratar de adaptarnos a este ritmo y motivar, sin presionar, para que nuestro pequeño pueda desenvolverse de la mejor manera en todos los aspectos de su vida.

La pandemia nos ha enseñado a reordenar nuestras prioridades, la salud física y la salud mental se han vuelto más importantes y ahora que vamos regresando poco a poco a la presencialidad, no debemos olvidar que estos aspectos siguen siendo más importantes que la excelencia académica, porque de nada vale un buen promedio, si nuestros pequeños no son felices con lo que están haciendo. 

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