Soledad infantil; padres ocupados con hijos aburridos.

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Ya es más común ver este tipo de imágenes, en el super, el consultorio, en el restaurante, en el auto, los niños con el móvil o la tableta y los padres ausentes.

¿Por qué los niños ya no juegan como antes?


Rara vez permitimos que se aburran, dejando que su mente, su imaginación se desborde y es que al momento en que vemos a nuestros hijos inquietos por aburrición enseguida colocamos una pantalla frente a ellos ensombreciendo su mente como esos antiguos artefactos de magia que te hipnotizaban con solo mirarlos.
Nuestros hijos juegan menos, tienen menos potencial, se aburren con más facilidad y se frustran al no obtener una satisfacción al instante. ¿Que hacemos nosotros como padres para atender la infancia de los hijos?

Nosotros con nuestros asuntos y ellos con su aburrición.
Si bien permitir a los hijos aburrirse es válido para fomentar su capacidad imaginativa el problema actual es que ya ni siquiera saben cómo utilizarla y claro por qué pensar cuando tengo todo lo que quiero en Netfilx o youtube al alcance de un botón y si no me divierte simplemente salto de un video a otro. Nuestros niños están creciendo frente a la pantalla, mientras la mayoría de los padres estamos enfocados a alcanzar nuestras metas y mientras en el camino está nuestros hijos esperando que tengamos un tiempo para ellos.

Si bien no todos los padres son así, y al momento de percibir que no están dando la atención necesaria a sus hijos tratan de revertirlo, es necesario atacar el problema de raíz. ¿Pero cómo?
Pensemos un poco en nuestras reacciones cómo padres, a los 2 años el bebé hace un berrinche en público e inmediatamente buscamos calmarlo con un video para evitar el drama público, nos encontramos en una sala de espera y les damos su juego o la tableta para que no se “desespere” y así poco a poco aunque nuestros hijos estén sentados a lado nuestro nos deshacemos de la responsabilidad de comprender y acompañarlos en su infancia.

Mamá , papá ¡MIRÉNME!


Estas presente pero no siento tu compañía. Nuestros hijos buscan constantemente nuestra aprobación, buscan esa motivación y el apapacho que solo mamá y papá pueden dar, ellos son sensibles a las reacciones y emociones que demostramos con nuestras miradas.
Cuando dejamos que nuestros hijos se calmen solos, cuándo les respondes con un “aja” sin dejar de ver el celular les hacemos un daño horrible.

“Algo peor que la soledad, es vivir con alguien que te hace sentir solo”

En una sociedad que está más conectada que en contacto, dónde el teclado suple las palabras es necesario volver a una comunicación más cercana y fraternal. Cuando nuestros hijos nos hablan debemos mirarlos frente a frete, interactuar con ellos desde su primer día de vida, el evadir estas interacciones se verán reflejadas en su conducta y relaciones sociales en un futuro.

Tenemos todo, menos tiempo.

Es verdad, hoy en día ya no es suficiente con que mamá o papá trabaje, ahora es necesario que ambos aporten al hogar nuestro tiempo como familia se ha reducido considerablemente y entre nuestras actividades y las de nuestros hijos nuestro tiempo de convivencia es menor.
Hay veces en que no siempre te sientes con ganas de jugar, a veces queremos un espacio para nosotros, tan solo recostarte en silencio viendo el techo de tu casa, pero créeme que tus hijos agradecerán cada momento que pases con ellos a tu manera, tal vez siendo la narradora de sus aventuras o sosteniendo el manual de construcción de su set de LEGO, pasandole los ingredientes de su pastel imaginario o dejándola que te maquille mientras tu solo estás recostada.

Los niños de hoy no lo saben ni son conscientes de ello pero SE SIENTEN SOLOS y no siempre podemos estar ahí para ellos por eso recurrimos a nuestra “niñera virtual”

“Se van haciendo solitos, pegados al televisor o a Internet, atravesando por temáticas adultas, si no hay nadie que los controle o que filtre; se hiperinforman, pero no tienen forma de procesar todo eso que les viene de afuera” dice la Psicóloga Liliana González


¿Cómo frenamos esta epidemia infantil de soledad?

Equilibremos tiempos, tanto los de afuera como los de adentro, no nos referimos a estás más tiempo sino estar en el momento que ellos necesitan que estemos. Deja el celular, apaga la tele, leerles un cuento, platiquen de su día antes de dormir, preparen su itinerario de mañana, preparen la cena juntos, bailen, se trata de crear mejores y más productivos momentos juntos.

Ayudemos a nuestros hijos a desarrollar sus talentos y capacidades, brindémosles atención, afección y empatía, ellos son el reflejo de lo que hacemos y que mejor que el día de mañana miremos en ellos buenas personas, felices con sigo mismos.

Fuente: familias.com